Evangelio de hoy

SÁBADO IV DE CUARESMA 

Evangelio según San Juan 7, 40-53

“Nadie habló jamás como este hombre”

Algunos de la multitud, que habían oído a Jesús, opinaban: “Éste es verdaderamente el Profeta”. Otros decían: “Éste es el Mesías”. Pero otros preguntaban: “¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David y de Belén, el pueblo de donde era David?”. Y por causa de él, se produjo una división entre la gente. Algunos querían detenerlo, pero nadie puso las manos sobre él. Los guardias fueron a ver a los sumos sacerdotes y a los fariseos, y éstos les preguntaron: “¿Por qué no lo trajeron?”. Ellos respondieron: “Nadie habló jamás como este hombre”. Los fariseos respondieron: “¿También ustedes se dejaron engañar? ¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos ha creído en él? En cambio, esa gente que no conoce la Ley está maldita”. Nicodemo, uno de ellos, que había ido antes a ver a Jesús, les dijo: “¿Acaso nuestra Ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo antes para saber lo que hizo?”. Le respondieron: “¿Tú también eres galileo? Examina las Escrituras y verás que de Galilea no surge ningún profeta”. Y cada uno regresó a su casa. Palabra del Señor.

Meditación

El cristiano por su bautismo participa de la misión profética de Jesús, así como San Pablo lo expresa: “fui constituido ministro de la Iglesia, porque de acuerdo con el plan divino, he sido encargado de llevar a su plenitud entre ustedes la Palabra de Dios, el misterio que estuvo oculto desde toda la eternidad, y que ahora Dios quiso manifestar a sus santos”(Col 1,25-26).

Siguiendo a Jesús, nos da la certeza de que seguimos por el buen camino, por el puerto de la salvación; descubrir esta verdad es un regalo, porque la Revelación nos viene por él, como Hijo de Dios, Mesías y Salvador del mundo.

-Gracias Señor por revelarnos la verdad salvadora, haz que Tu Espíritu nos guie siempre a una vida cada vez más santa.

-Que seamos constructor del Bien Común y de la cultura del cuidado y del buen trato.