Evangelio de hoy

VIERNES DE LA XVII SEMANA DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO

Evangelio según San Mateo 13, 54-58

“Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia”

Al llegar a su pueblo, Jesús se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. “¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?” Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: “Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia”. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente. Palabra del Señor.

Meditación

Si queremos entender de donde le viene a Jesucristo el poder de obrar milagros tenemos que poner nuestra mirada en su relación con el padre, marcada por la comunión y la obediencia.

Jesús es un hombre sabio, porque abraza y carga la cruz, fuente de la sabiduría divina. Tiene poder para obras milagros porque vive en la voluntad del Padre (no tiene donde reclinar la cabeza) (Mt 8,20). Es un hombre libre y en esa libertad puede obrar todo tipo de milagros, pero uno en particular le interesa el milagro moral, la conversión del corazón y la santidad del hombre.

Jesús se encuentra con la reacción que no es la esperada el rechazo, es despreciado porque sus oyentes no quieren ser libres, no quieren entender que el camino justo es el de la cruz, ser el último, ser despreciado, ser deshecho de los hombres.

Ante tales categorías de personas no pudo obrar ningún tipo de milagros porque no tenían Fe.