El Cardenal Adalberto Martínez invitó a crear comunidades que sepan escuchar, instituciones responsables y personas formadas para prevenir toda forma de abuso y sepan acompañar con respeto a quienes han sufrido

En la apertura de la VII Jornada Nacional de Formación por una Cultura del Cuidado, que se inició esta mañana, viernes 2 de octubre, en el Seminario Metropolitano, el presidente de la Comisión Episcopal de Protección de Menores y Adultos en Situación de Vulnerabilidad, Cardenal Adalberto Martínez expresó que hablar de una cultura del cuidado no es solamente hablar de protocolos y normas, aunque estos sean necesarios.

“Para nosotros nace del Evangelio y de la manera de actuar de Jesús: ver, escuchar, acercarse, cuidar y proteger, especialmente a quienes se encuentran en una situación de mayor fragilidad”, dijo.

El Encuentro reúne a delegaciones llegadas de las distintas diócesis y vicariatos apostólicos del país, a representantes de la Universidad Católica, del Seminario Mayor Nacional, de las diversas Coordinaciones Pastorales a nivel nacional, instituciones y organismos comprometidos con la protección de niños, adolescentes y adultos en situación de vulnerabilidad.
El Cardenal Adalberto explicó que el objetivo de los dos días de Jornada es seguir tejiendo redes. “Nadie puede cuidar solo. Necesitamos comunidades que sepan escuchar, instituciones responsables y personas formadas para prevenir toda forma de abuso y para acompañar con respeto a quienes han sufrido”, dijo.

Integrantes de la Comisión Episcopal de Protección de Menores y Adultos en Situación de Vulnerabilidad

Resaltó que la reunión se hace a pocos días después del viaje apostólico del papa León XIV a Francia, donde el Santo Padre, en Lourdes, al referirse a la dolorosa realidad de los abusos, destacó la necesidad de la escucha, la búsqueda de la verdad, la justicia, la reparación y el compromiso firme por una cultura de la prevención y de la protección, y pidió continuar este camino manteniendo “la máxima vigilancia”.

Ese mismo día, el Pontífice se encontró personalmente con víctimas de abusos, las escuchó y rezó con ellas. Al recordar posteriormente ese encuentro, expresó nuevamente la voluntad de toda la Iglesia de escuchar y caminar con las víctimas, reconocer el dolor causado y trabajar por la prevención de los abusos.

“Esto nos interpela también a nosotros. La cultura del cuidado comienza por saber escuchar. Escuchar a quienes han sufrido, aprender de ellos, reconocer las heridas y trabajar responsablemente para que aquello que causó tanto dolor no vuelva a repetirse”, expresó el Arzobispo de Asunción.