En un acto que tuvo lugar esta mañana en el Seminario Metropolitano, representantes de las primeras 29 familias de la Comisión Vecinal “Sagrada Familia” recibieron el certificado de subsidio habitacional para acceder a la vivienda propia, en un barrio nuevo que se creará en Salado i, Limpio, mediante un convenio entre el Arzobispado de Asunción y el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH).

Las familias se hallan actualmente residiendo en un asentamiento sobre la avenida Artigas, en condiciones precarias, y serán reasentadas en terreno y casa propia mediante un proyecto conjunto encarado por el Arzobispado de Asunción, a través de la Pastoral Social Arquidiocesana, y el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), a través del Fondo Nacional para la Vivienda Social (FONAVIS). 

La edificación del complejo habitacional de interés social será en un inmueble cedido por el Arzobispado. Según Juan Carlos Baruja, titular del MUVH, anunció que a mitad de septiembre saldrá el pago del anticipo a la empresa que construirá las viviendas y que 15 a 20 días después iniciarán oficialmente las obras.

Dijo que a fines de septiembre o principios de octubre arrancaría esta etapa y para abril-mayo del próximo año, en otro acto, las familias estarías recibiendo la llave de sus respectivas casas.

En el acto acontecido esta mañana, monseñor Virgilio Rodi, Vicario General, en representación del Cardenal Adalberto Martínez, Arzobispo de Asunción, dijo que detrás de este subsidio que hoy reciben las primeras 29 familias hay mucho más que un documento o un proyecto de vivienda: “hay sueños, esfuerzo, sacrificios y, sobre todo, familias que comienzan a ver más cerca el sueño de tener un hogar propio y digno”.

Destacó que para la Iglesia una casa no es solamente un techo. “Es el lugar donde una familia se encuentra, donde los padres acompañan a sus hijos, donde comparten las alegrías y también las dificultades; es el lugar donde se construye la vida cotidiana y donde se aprende a amar”.

Explicó que la Pastoral Social Arquidiocesana ha caminado junto a las familias durante el proceso desarrollado, escuchando sus necesidades, acompañando gestiones y ayudando a superar las dificultades que fueron apareciendo. Estas tareas se realizaron con el convencimiento de que servir a las familias y acompañarlas en la búsqueda de una vida más digna “también es una manera concreta de vivir el Evangelio”.  El barrio en Salado i llevará el nombre de Sagrada Familia.

TRABAJO CONJUNTO

Por su parte, el ministro Juan Carlos Baruja destacó que cuando hay voluntad, el trabajo conjunto es posible. Recordó que meses atrás, estuvieron reunidos con el Cardenal Adalberto, trabajando sobre este proyecto para lograr que estas familias puedan tener una casa propia.

“Me da mucha alegría que hoy estamos concretando la entrega de subsidios para las primeras 29 familias, porque no vamos a descansar hasta que todas las familias tengan su casa”, apuntó. Además de cumplir un precepto constitucional, consagrado en el artículo 100 de la Constitución Nacional, que consagra el derecho a una vivienda digna.

Valoró el trabajo conjunto y las voluntades comunes del Arzobispado, del Cardenal Martínez y el equipo técnico del MUVH para llegar a este momento.  “Nosotros estamos muy contentos porque no es fácil lograr congeniar todas las acciones, y pudimos lograr esto”, enfatizó.

Finalmente expresó que en el MUVH están muy fortalecidos para seguir trabajando en la concreción de lo que está pendiente: que las demás familias de la misma Comisión Vecinal, accedan a la casa propia.

PASTORAL SOCIAL

El coordinador de la Pastoral Social Nacional, Carlos García, resaltó que el acceso al subsidio es resultado de un caminar, un sueño que las familias están recorriendo. “Estamos caminando, estamos haciendo”, dijo.

Destacó que en el año del Bien Común, estas familias están accediendo a un beneficio, a un derecho que todos tienen, y que irán a insertarse en una nueva comunidad. 

Agradeció a las hermanas Hijas de la Caridad (vicentinas), que acompañaron el trabajo en la comunidad, y también al padre Miguel Ortigoza, de la parroquia Virgen de Fátima y al ministro Baruja, del MUVH.

FUTURO ESPERANZADOR

La presidenta de la Comisión Vecinal “Sagrada Familia”, Liz Johana Barboza, en nombre de los beneficiarios expreso el profundo agradecimiento “por este gran gesto hacia todas estas familias humildes y trabajadoras que necesitábamos de este gran apoyo”.

Valoró que el Arzobispado haya cedido un lugar y que el MUVH les de la oportunidad de tener un techo para cada niño, para cada familia, “para que puedan construir un futuro, porque este futuro iba a ser prácticamente imposible sin el gran apoyo de cada una de estas autoridades y de cada familia”.

Dijo que se está cumpliendo un sueño que veían muy lejano, pero que las hermanas vicentinas les ayudaron a sembrar la esperanza, desde que pisaron el barrio y vieron “la situación extrema en que vivimos la mayoría, para que luchemos por un hogar digno para cada familia, cada niño”.