En el marco de la fiesta patronal de la parroquia Santa Helena, el Cardenal Adalberto Martínez, Arzobispo de Asunción, presidió anoche la Eucaristía y recordó que la tradición cristiana recuerda a esta santa por haber encontrado la cruz en la que murió el Señor, en Tierra Santa.

Agregó que lo más importante no es solamente que haya encontrado la cruz material, sino que comprendió su verdadero significado: “la cruz es expresión del inmenso amor de Dios, que entregó la vida por nosotros”.
Santa Elena desenterró la cruz para que fuera venerada como signo de nuestra salvación. “También nosotros estamos llamados a desenterrar las cruces que la sociedad pretende ocultar”, dijo.

En tal sentido, expresó que no se puede esconder las cruces sociales detrás de cifras o estadísticas. La pobreza, la malnutrición infantil, la enfermedad, la falta de medicamentos, las familias sin tierra y los pueblos indígenas despojados tienen rostros concretos.
“También los tienen quienes perdieron la vida el pasado 14 de agosto durante un operativo en Canindeyú: el líder indígena Antonio Carrillo y el docente Catalino Correa”.

Citó además a los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso, violencia y abandono. “No podemos callar ante el cruel asesinato de Roselín Florentín” la adolescente de Caazapá, asesinada. “Estas cruces no pueden quedar sepultadas bajo el silencio, la indiferencia o la impunidad”, clamó el Cardenal Adalberto.

El ministerio de música estuvo a cargo de los Heraldos del Evangelio y la misa fue concelebrada por el párroco, presbítero Miguel Ángel Martínez, otros sacerdotes y diáconos.

“Santa Elena descubrió que la grandeza no está en el poder, los honores o las riquezas, sino en reconocer a Cristo y servir a los demás”.