Orar y cuidar nuestra Casa Común

Hoy, 1 de septiembre, nos unimos a toda la Iglesia en la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, dando gracias a Dios por el don maravilloso de nuestra Casa Común y renovando nuestro compromiso de protegerla y custodiarla responsablemente.

Esta jornada da inicio también al Tiempo de la Creación, que se prolonga hasta el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís. Son semanas especialmente propicias para orar, reflexionar, revisar nuestros estilos de vida y asumir compromisos concretos en favor de la creación.

Este año, el Santo Padre León XIV nos invita a reflexionar a partir de las palabras del profeta Isaías: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (cf. Is 2,4). Es una llamada profundamente actual a reconocer que la paz, la justicia y el cuidado de la creación están íntimamente unidos. Las guerras no solamente destruyen vidas humanas y comunidades enteras; también devastan territorios, contaminan las aguas, destruyen bosques y comprometen el futuro de pueblos y generaciones.

El Papa León XIV nos anima así a pasar de una lógica de violencia, dominio y explotación a una cultura del encuentro, del cuidado y de la paz. La creación no puede ser tratada como un objeto del que disponemos sin límites, sino como un don de Dios confiado a nuestra responsabilidad.

Desde el Paraguay, bendecido con abundantes ríos, bosques, tierras fértiles y una rica biodiversidad, este tiempo nos interpela de manera especial. No podemos permanecer indiferentes ante la deforestación, los incendios provocados, la contaminación de nuestros ríos y arroyos, la acumulación irresponsable de residuos y toda práctica que. degrada la naturaleza y pone en riesgo la salud y la vida de nuestras comunidades.

Nuestro país ya cuenta con leyes importantes para proteger los recursos hídricos, los bosques, prevenir los incendios y regular el impacto ambiental. El desafío no es solamente escribir nuevas normas, sino tener la valentía, la voluntad y la responsabilidad de hacer cumplir las que ya existen, con seriedad, transparencia y sin privilegios.

Hago, por ello, un llamado a las familias, parroquias, comunidades, instituciones educativas, autoridades y organizaciones sociales a vivir este Tiempo de la Creación con gestos concretos: cuidar y recuperar nuestros cauces hídricos, evitar las quemas, proteger y plantar árboles, disponer responsablemente los residuos, mantener limpios nuestros barrios y espacios públicos y educar especialmente a niños y jóvenes en el respeto y el cuidado de la creación.

Que desde hoy y hasta el 4 de octubre podamos unir oración y acción. Elevemos nuestra plegaria al Creador y pidamos la gracia de convertir nuestras actitudes y estilos de vida. Que podamos ser verdaderos artesanos de paz y custodios responsables de la Casa Común, trabajando juntos por un Paraguay donde el progreso, la justicia social y el cuidado de la creación caminen siempre de la mano.

1 de septiembre de 2026

Adalberto Card. Martínez Flores

Arzobispo de Asunción