El Arzobispo de Asunción, Cardenal Adalberto Martínez, participó ayer domingo de esta actividad organizada por la Pastoral de la Juventud Arquidiocesana (PJA), que llegó en peregrinación, portando la Cruz Peregrina, hasta Mbuyapey (Paraguarí), donde nació monseñor Juan Sinforiano Bogarín, primer Arzobispo de Asunción.

 

Al respecto, el Cardenal Adalberto recordó que este año se cumplen 140 años de la ordenación sacerdotal de Bogarín, quien en 1894 fue elegido obispo del Paraguay. Agregó que en 1929 se creó la Provincia Eclesiástica del Paraguay y, al año siguiente, fue elevado a arzobispo de Asunción, y Bogarín fue el primero en ocupar ese cargo.

“Su vida pastoral fue incansable: recorrió el país para anunciar el Evangelio y estar cerca de su gente. Por eso se lo recuerda también como “Reconstructor moral de la Patria”.

Se hizo cercano a la gente; conocía la cultura paraguaya y predicaba en guaraní y en castellano, para que el Evangelio llegara al corazón de todos. Como san Pablo, se hizo uno con todos para ganar a todos para Cristo.

El Arzobispo dijo que también nosotros, como San Lucas, estamos llamados a conocer a Cristo y a escribir el Evangelio con nuestra propia vida: con lo que hemos visto, oído y experimentado del Señor. “Así, por nuestro testimonio, muchos podrán conocerlo y encontrarse con él“.

Eso hicieron tantos pastores y misioneros, entre ellos Juan Sinforiano Bogarín, que recorrió el Paraguay para anunciar el Evangelio. “Y eso han hecho ustedes, jóvenes, llevando la Cruz peregrina por distintos lugares. También han caminado como misioneros, llevando la Cruz a cuestas y compartiendo la Buena Noticia de Jesús“, expresó dirigiéndose a los jóvenes.

Durante la misa, el doctor Gerardo Gómez, asesor de la Pastoral Social Nacional, también aportó otros numerosos datos históricos y pastorales sobre monseñor Bogarín. Entre otros; que Bogarín fue Obispo del Paraguay a los 31 años, durante 54 años (1895-1949); único obispo de una diócesis que abarcaba todo el país hasta 1929.

También que fue primer arzobispo de la Santísima Asunción (1930) y que trató con más de veinte presidentes; vivió las revoluciones del cambio de siglo, la Guerra del Chaco y la Guerra Civil de 1947. Recorrió todas las parroquias de la Diócesis tres veces, en más 50.000 km, más de 10.000 casamientos celebrados, más de 500.000 confirmados. Su principal preocupación fue la unidad de todos los paraguayos para buscar el bienestar general.

La Cruz y los jóvenes

El Cardenal Adalberto en su reflexión mencionó a la Cruz Peregrina que cargaron en esta peregrinación, y que recorrió los decanatos, para decir que “también nos recuerda que todo el Paraguay está atravesado por cruces y dolores. Nos duelen los homicidios que hemos conocido últimamente en nuestro país y tantas situaciones que afectan a los jóvenes. La tradición del Vía Crucis contempla las tres caídas de Jesús. En estas caídas podemos reconocer a tantos jóvenes que también han caído, víctimas de las drogas y de la delincuencia, y que cargan una cruz muy pesada“.

Misa al aire libre

La Misa que pesidió el Cardenal fue celebrada al aire libre, en el predio de la Estancia San Sinfó, propiedad de la Arquidiócesis, hasta donde llegaraon los jóvenes. “En este lugar nació una semilla que, con el paso del tiempo, dio fruto en todo el Paraguay. Hoy no recordamos solamente una página de la historia. Recordamos a un pastor que amó profundamente a la Iglesia y a su país. Caminó kilómetros y kilómetros para llevar la Palabra de Dios, acompañar a las comunidades y estar cerca de la gente, en un tiempo en que las distancias eran largas y los caminos difíciles“, abundó el Cardenal.

En otro pasaje de su prédica, expresó que hay personas que buscan la verdad por caminos diversos. A veces esa búsqueda se pierde entre tantas voces e imágenes que aparecen en las pantallas. “Pero la verdad que salva no es una idea lejana: es Jesucristo, que sale a nuestro encuentro y puede ser reconocido en la Palabra, en la comunidad y en lo profundo del corazón“.

En la Eucaristía se oró también por la salud del Santo Padre, el papa León XIV, pidiendo al Señor que le conceda una pronta recuperación.

Finalmente, todos los peregrinantes realizaron un recorrido por el establecimiento y compartieron un almuerzo antes de retornar a la Capital.