Durante un encuentro con los obispos, en la mañana de hoy viernes 14 de agosto, que surgió a pedido del presidente de la República, Santiago Peña y su Gabinete Social, el Cardenal Adalberto Martínez, Arzobispo de Asunción, expuso la preocupación de la Iglesia respecto a la situación del acceso a la salud en el país. Asistieron además el vicepresidente, Pedro Aliana, siete ministros, un viceministro y los titulares del INDI, INDERT, y del IPS.

Al Cardenal le correspondió realizar el saludo de bienvenida, luego de monseñor Pedro Jubinville, presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), a la reunión que tuvo lugar en el Seminario Metropolitano.  Valoró el encuentro como un espacio de escucha y “para expresar las situaciones que preocupan a nuestra gente y, especialmente, buscar juntos caminos posibles de solución”.

En el momento de las intervenciones, el Cardenal Adalberto abundó sobre el tema salud diciendo que una rendición de cuentas completa en este ámbito por parte del Gobierno “debería permitirnos conocer también cuáles son las metas que todavía no pudieron cumplirse, las causas de esas dificultades, el grado real de ejecución de los recursos disponibles, las medidas correctivas previstas y los plazos establecidos para alcanzar los resultados esperados”.

Durante la reunión en la que participaron 16 obispos, además del Nuncio Apostólico, monseñor Vincenzo Turturro, y la hermana Fabiola Camacho, vicepresidenta de la Conferencia de Religiosos del Paraguay (CONFERPAR), el cardenal Martínez manifestó que esa mirada autocrítica no disminuye ni desconoce los logros alcanzados. “Por el contrario, fortalece la confianza de la ciudadanía, favorece la transparencia de la gestión pública y puede ayudarnos a encontrar juntos soluciones concretas para los problemas que siguen afectando nuestro pueblo”.

Agregó que la experiencia cotidiana de muchas familias muestra que todavía existen tareas urgentes. Persisten las dificultades para conseguir medicamentos e insumos, las largas esperas para consultas, estudios y cirugías, la insuficiencia de especialistas y personal sanitario en numerosos lugares, así como las desigualdades entre Asunción, el Departamento Central y las comunidades más alejadas.

Muchas familias, dijo, deben realizar gastos que superan sus posibilidades o trasladarse grandes distancias para recibir una atención que debería estar disponible oportunamente.

OBLIGADOS A ENDEUDARSE

“En ocasiones, la enfermedad no solo afecta la salud del paciente, sino que empobrece a toda su familia, que debe vender sus bienes, endeudarse o recurrir a la solidaridad para afrontar medicamentos, estudios o tratamientos”.

Dijo que las nuevas infraestructuras representan una esperanza, pero deben estar acompañadas de presupuesto suficiente, medicamentos, equipamientos, mantenimiento y personal competente. “No basta con construir hospitales; es necesario garantizar que funcionen plenamente y que cada persona sea atendida con prontitud, calidad, calidez y dignidad”.

Para el Arzobispo, es fundamental fortalecer la atención primaria mediante las Unidades de Salud de la Familia, “porque un sistema eficiente no puede concentrarse solamente en atender la enfermedad cuando ya se ha agravado. Debe invertir también en prevención, diagnóstico temprano, vacunación, nutrición, salud materno infantil, salud mental y acompañamiento de las enfermedades crónicas”.

FONARESS

Añadió que preocupa especialmente la situación de las personas que padecen enfermedades catastróficas. En este ámbito, subrayó que se necesita contar con mayor información sobre el funcionamiento del FONARESS (Fondo Nacional de Recursos Solidarios para la Salud), los recursos que recibe, su grado de ejecución, los criterios utilizados para asignarlos y los resultados obtenidos.

Como propuesta concreta al respecto, planteó establecer una mesa técnica de trabajo colaborativo, integrada por representantes del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, del Ministerio de Economía y Finanzas, del FONARESS, profesionales de reconocida experiencia y representantes de la sociedad civil y de la Iglesia.

Valoró que el presidente, en su reciente Informe de Gestión al Congreso Nacional, reconoció que el Gobierno no puede sentirse plenamente conforme debido a las deudas históricas y a los problemas que persisten en sectores especialmente sensibles.

“Usted mismo ha señalado que la salud pública constituye uno de los principales desafíos estructurales del Paraguay. Este reconocimiento representa un punto importante de partida y manifiesta la necesidad de seguir trabajando con mayor celeridad, coordinación y capacidad de respuesta”, dijo dirigiéndose al presidente de la República.

Finalmente, recordó que “la salud no puede ser considerada un privilegio: es un derecho fundamental y una responsabilidad compartida”, afirmó el Cardenal Adalberto.

OTROS TEMAS

Durante el intercambio con las autoridades monseñor Miguel Fritz, Obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, expuso las preocupaciones de la CEP sobre la situación de los pueblos indígenas; mientras que Ricardo González, representante la Pastoral Social Nacional de la CEP, habló respecto a la preocupación que existe respecto a la gestión de riesgos de emergencias por inundaciones y acciones preventivas ante la presencia del fenómeno El Niño y las perspectivas de grandes precipitaciones en buena parte del territorio nacional. También sobre los impactos negativos para la salud de la explotación minera en Paso Yobai (Guairá), y finalmente, que se arbitren todas las medidas para proteger la Reserva Ecológica Médanos del Chaco.