El libro “Pa´i Lulo. Misionero de la Misericordia”, cuyo lanzamiento tuvo lugar el domingo último en la Capilla Inmaculada Concepción de Itá, dedicado a la vida, vocación y servicio a la Iglesia de Monseñor Dionisio Echagüe, ya se encuentra en venta en la librería “Verdad y Vida” del Seminario Metropolitano.


El padre Echagüe, Pa´i Lulo, como se lo conoce, acaba de celebrar 58 años de ordenación presbiteral. Pertenece a una promoción de siete jóvenes diáconos que el 27 de octubre de 1968 fueron ordenados sacerdote en el Seminario Metropolitano por el entonces Arzobispo de Asunción, Aníbal Mena Porta. Dionisio Echagüe, Humberto Fernández, Zacarías Martínez, Fernando Parini, Alejo Robadín, Víctor Valiente y Eusebio Verdún.

En su extenso ministerio sacerdotal sirvió en las parroquias de la Recoleta, Inmaculada Concepción, San Pedro y San Pablo, San Agustín de Loma Pytâ, Medalla Milagrosa de Zeballos Cué, y Sagrados Corazones de Mariano R. Alonso
También en San Pedro y San Pablo, del barrio Republicano, San José Obrero, y Nuestra Señora de la Candelaria de Areguá.
El padre estudió Psicología, y ocupó varios cargos: Fue responsable de la Pastoral Juvenil Arquidiocesana y Nacional; secretario del Consejo Pastoral de la Curia, miembro del Colegio de Consultores, Vicario Episcopal, Vicario General de la Arquidiócesis y Rector de la Catedral Metropolitana de Asunción.

En 1988, fue secretario de la Comisión Papal, por la Conferencia Episcopal, que tuvo a su cargo organizar la visita de Juan Pablo II al país, cuando aún regía la dictadura del general Alfredo Stroessner.

Actualmente, el presbítero continúa ejerciendo su ministerio libre en la comunidad de San Teresita del Niño Jesús, en Escobar, dentro de la Diócesis de Carapeguá, desde el 2022. Allí integra el Consejo Pastoral y es asesor de la Coordinación diocesana de las Comunidades Eclesiales de Base. No obstante, sigue perteneciendo a la Arquidiócesis.
El libro sobre su vida, escrito por su sobrina Irma Ramírez Echagüe, tiene un prólogo del Obispo de Carapeguá, Monseñor Celestino Ocampo, quien señala sobre el padre Echagüe: “Su testimonio como sacerdote, entregado totalmente a su ministerio, es un aliciente para todos nosotros”.

“Agradezco a Dios por la vida, la vocación y el ministerio del querido Pa´i Lulo, y por tanta generosidad que quiso venir a servir en una Diócesis del Interior, sin buscar comodidad ni privilegio alguno”.

La obra publicada está dividida en dos partes. La primera con once capítulos; y la segunda, con ocho. Contiene una biografía muy completa del padre e incluye los testimonios personales de siete personas que describen aspectos de la calidad humana del sacerdote.