Evangelio de hoy

JUEVES V DE PASCUA

Evangelio según San Juan 15, 9-11

“Permanezcan en mi amor

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto”. Palabra del Señor.

Meditación

Nuestra alegría es el Señor, Él es la perfecta alegría, que nos infunde el permanecer siempre en el cumplimiento de sus mandamientos. La permanencia en el amor de Cristo produce el gozo de sentirnos hijos amados de Dios. El fruto del Espíritu que Dios infunde en nuestros corazones es la virtud de la alegría cristiana: “El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz…”(Gál 5,22). “La alegría verdadera y permanente está ligada a la identidad esencial de la persona”(Amadeo Cencini).

El amor y la obediencia unidos crean alegría gozosa, porque Cristo nos comunica su gozo de un amor para siempre y total. La permanencia en el amor de Dios lo expresa Jesús: Dios nos ama hijos, porque Cristo nos amó con el mismo amor con que es amado por Su Padre. Amar en cristiano no es más que corresponder a Dios, devolverle su ternura, y compartir con nuestros hermanos.

-Gracias, Buen Pastor por elegirnos y alegrarnos con tu amor incondicional.

-Haz que viviendo en el amor fraterno, seamos admitidos en el Reino eterno.