Hoy la Iglesia celebra con gratitud y reverencia la memoria del martirio de San Juan Bautista, profeta valiente, precursor del Señor y testigo fiel de la verdad. Su vida y su entrega total nos recuerdan que la fidelidad a Dios a veces exige darlo todo, incluso la propia vida.…

Hoy celebeamos la vida y legado de este gran santo y Doctor de la Iglesia.

San Agustín de Hipona (354-430) fue un obispo, filósofo y teólogo que dejó huellas en la tradición eclesiástica. Es considerado uno de los Padres de la Iglesia y es patrono de "los que buscan a Dios" .…

Celebramos el Día de San Pío X, el Papa número 257 de la Iglesia Católica, recordado por su compromiso con la fe, la tradición y la renovación espiritual.

San Pío X nació el 2 de junio de 1835 en Riese, Italia. Fue ordenado sacerdote en 1858 y ocupó varios cargos eclesiásticos…

Celebramos el Día de San Bernardo , un abad benedictino francés del siglo XII que se destacó por su sabiduría, su fe y su influencia en la Iglesia Católica.

San Bernardo fue un gran defensor de la fe católica y se opuso a las herejías de su tiempo. También fue un promotor de la…

Cargar más
Evangelio de hoy, viernes 09 de mayo de 2025
Destacada, El Evangelio de Hoy

Evangelio de hoy, viernes 09 de mayo de 2025 

Evangelio de hoy

VIERNES DE LA III SEMANA DE PASCUA

Evangelio según San Juan 6, 51-59

 “Yo soy el pan vivo bajado del cielo”

Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo”. Los judíos discutían entre sí, diciendo: “¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?”. Jesús les respondió: “Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente”. Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaún. Palabra del Señor.

Meditación

En esta cita se encuentra la médula del significado y del valor de la Eucaristía. Jesús dice: “el que no coma y beba no tendrá vida”, por ello, lo primero que surge es que este alimento espiritual no es “optativo”, es algo que se exige si verdaderamente se quiere tener la “Vida” y aspirar a la resurrección Eterna. El efecto de este pan de vida, es la unión y permanencia con Jesús. De manera que el pan se convierte en la savia que da vida a nuestra vida injertada en Cristo.

Juan 15 nos dice Jesús que de la misma manera que el sarmiento lo hace con la vid, nosotros debemos permanecer unidos a él. Es decir, no se trata de estar a ratitos (ser cristiano de momentos), sino de una permanencia. Aclara, para que no haya dudas, que el pedazo de pan que se consagra en la Eucaristía es verdaderamente su cuerpo. Es decir, no es una presencia “simbólica”, como dicen algunos o meramente espiritual, sino que es real y substancialmente su cuerpo y su sangre.

Finalmente, y como consecuencia de esto, se trata de comer, de masticar (el verbo griego que usa San Juan es “trogon” significa morder, masticar; de darnos cuenta que estamos “comiendo” a Jesús y que esto es precisamente lo que nos da la vida. Te invito a que este domingo, en la celebración eucarística tengas la experiencia de “comer”, de “masticar” a Jesús. Que te hagas consciente de lo que comes y que te unas íntimamente, como el sarmiento a la vid, a Jesús.

    

Relacionados

WordPress Theme built by Shufflehound. Arzobispado de la Santísima - ©2025