Evangelio de hoy

JUEVES IV DE CUARESMA 

Solemnidad de San José, esposo de la Bienaventurada Virgen María

Evangelio según San Mateo 1, 16. 18-21. 24a

“José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa”

Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de todos sus pecados”. Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado. Palabra del Señor.

O BIEN:

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 2, 41-51a

Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre y, acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta. Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él. Al tercer día, lo hallaron en el templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: “Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Jesús les respondió: “¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?”. Ellos no entendieron lo que les decía. Él regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Palabra del Señor.

Meditación

Celebramos hoy la solemnidad de San José, esposo de María(cfr.Mt 1,24);Lc 1,27), y como “padre” de Jesús (cfr.Lc2,27), dispuesto a realizar los planes divinos, incluso cuando el hombre es incapaz de comprenderlos. A él, “hijo de David” (Mt 1, 20; Lc 1, 27), Dios Padre encomendó la custodia del Verbo eterno hecho hombre, por obra del Espíritu Santo, en el seno de la Virgen María. San José, el “hombre justo” (Mt 1, 19), es para todos los creyentes un modelo de vida en la fe”(Juan Pablo II).. Su prontitud a la obediencia divina es signo de su apertura y de escucha a Dios.

Hoy, la Iglesia te canta con confianza ¡Salve Custodio del Redentor! A Ti Dios confió a Su Hijo, Eres bienaventurado por amar, cuidar y servir a las dos personas más santas: Jesús y María. Sé padre también para nosotros, y haz que imitando tus múltiples virtudes seamos fieles a Tu Hijo Jesús.