Evangelio de hoy

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (Kurusu ára)

MIÉRCOLES DE LA CUARTA SEMANA DE PASCUA

Evangelio según San Juan 3, 13-17

“Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo Único”

Jesús dijo: “Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que crean en él tengan vida eterna. Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo Único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él”. Palabra del Señor.

Meditación

     La cruz de Cristo se nos ofrece como un misterio, una paradoja que en la historia resulta una luz esplendorosa de salvación. San Andrés de Creta (+740), decía: “En la cruz constaba la deuda contraída por nuestros pecados, sin ella no hubiéramos sido declarados libres, no disfrutaríamos el árbol de la vida, el paraíso continuaría cerrado. Sin la cruz no hubiera sido derrotada la muerte ni despojo despojado el lugar de los muertos”.

     Cuando las ciencias no terminan de aceptar el mal evidente del covid-19 y su impacto dificulta la investigación sobre la vacuna; los que pueden tratan de hallar el antídoto que impida otro mal similar; los cristianos nos dedicamos a “adornar la cruz de Cristo”. Tratamos de aprender las duras lecciones de la vida.

     La oración, espacio de encuentro con el Dios creador y salvador, el trabajo paciente con las personas de buena voluntad y la entrega generosa a la clase más necesitada. Como dice el Apóstol: “me libre Dios de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo”, lo que importa es la esperanza de una tienda que se ensancha y de las nuevas generaciones que surgen.

 

A toda la tierra alcanza su pregón!

El cielo proclama la gloria de Dios,

el firmamento pregona la obra de sus manos:

el día al día le pasa el mensaje,

la noche a la noche se lo susurra.