La Pastoral Misericordia, de la Pastoral Social Arquidiocesana llama a la oración con todas las organizaciones que desde dentro y en nombre de la Iglesia trabajan por la prevención y el tratamiento, pidiendo a Dios que como país también se refuerce la cooperación por una sociedad libre de drogas, así como por los hermanos afectados y sus familias que sufren las consecuencias del consumo.

Ayer durante la misa dominical en la Catedral de Asunción se realizó un acto simbólico y se ofreció la Eucaristía por las víctimas de las adicciones, sus familiares y por todas las organizaciones que trabajan en el sector. Al finalizar la ceremonia soltaron globos blancos como símbolo del compromiso conjunto de combatir el estigma y la discriminación hacia los consumidores de drogas promoviendo un lenguaje y unas actitudes respetuosas y libres de prejuicios que les permitan reconocerse personas dignas y abrigados a través de nosotros por la misericordia de Dios.

Durante la misa se pidió especialmente: Por la Iglesia, para que unidos podamos pastorear y trabajar por las víctimas de la pandemia de las adicciones en todas las familias y comunidades, por los gobernantes para que se crean políticas públicas de prevención, tratamiento y reinserción social que protejan a los enfermos y a las familias más afectadas, por todos los profesionales que brindan tratamiento y dan soporte a los que sufren la enfermedad de las adicciones, pidieron para que en las familias y comunidades cambie el estigma y la discriminación por actitudes de respeto, inclusión, dignificación y la atención oportuna a las personas usuarias.

Finalmente pidieron por las personas enfermas que se encaminan en búsqueda de su propio bienestar personal, familiar y espiritual, para que Dios sea su fortaleza y perseverancia.

Recordamos hoy el “Día Internacional de la lucha contra el uso indebido, el tráfico ilícito y abuso de drogas”, aprobado por las Naciones Unidas (ONU) en 1987, este año con el lema; “Combatamos el estigma y la discriminación hacia los consumidores de drogas promoviendo un lenguaje y unas actitudes respetuosas y libres de prejuicios”.

La ONU explica en su página web que el objetivo de la campaña de este año es concienciar sobre la importancia de tratar a las personas que consumen drogas con respeto y empatía; proporcionar prestación de servicios de atención y de base empírica para todos; ofrecer alternativas al castigo; dar prioridad a la prevención, y liderar con compasión. La campaña también pretende combatir el estigma y la discriminación de los consumidores de drogas promoviendo un lenguaje y unas actitudes respetuosas y libres de prejuicios.

 

+ Pastoral de la Misericordia, de la Pastoral Social Arquidiocesana