148 jóvenes recibieron el sacramento de la Confirmación en la Parroquia Virgen de la Candelaria de Areguá, durante la solemne Vigilia de Pentecostés presidida ayer por el Cardenal Adalberto Martínez Flores.

La celebración, vivida con profunda alegría junto a toda la comunidad parroquial, padrinos, madrinas, familias y representantes de las distintas comunidades, se convirtió en una verdadera fiesta del Espíritu Santo y en un signo de renovación de la fe en la Iglesia.

Durante su homilía, el Cardenal animó a los jóvenes a mantener encendida la antorcha de la fe, permitiendo que el fuego de Pentecostés ilumine sus vidas, sus familias y toda la sociedad. Asimismo, los exhortó a profundizar su discernimiento y su compromiso cristiano, abriéndose generosamente al llamado que el Señor hace a cada uno, incluso en la vida consagrada y sacerdotal.

Recordó también que María Santísima, bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria, señala siempre a Cristo, Luz del mundo, invitando a todos a dejarse transformar por su amor y a llevar esa luz especialmente a quienes viven momentos de sufrimiento, soledad o falta de esperanza.

Al finalizar la celebración, varios jóvenes compartieron testimonios sobre su camino de preparación y encuentro con Cristo, conmoviendo a toda la comunidad por la sinceridad y profundidad de sus experiencias.

El Cardenal Adalberto dió gracias a Dios por este tiempo de gracia y por el trabajo silencioso y perseverante de catequistas, familias y agentes pastorales que acompañaron este proceso de formación y crecimiento en la fe.

¡Ven, Espíritu Santo, y renueva la faz de la tierra!