Cada 16 de agosto, en el Paraguay conmemoramos el día del niño, y en realidad eso guarda mayor relación con el aniversario de la Batalla de Acosta Ñu, que se dio durante la Guerra de la Triple Alianza, y en donde los soldados eran los niños. 

En ocasión a la fiesta de la Virgen de la Asunción, en su homilía, Mons. Adalberto Martínez Flores recordó a los niños: 

“En cuanto al tráfico de personas, quiero llamar la atención sobre los más de mil niños, niñas y adolescentes desaparecidos en los dos últimos años de pandemia, con paraderos hasta ahora desconocidos, según fuentes de la Policía Nacional ¿Dónde están; qué ha pasado con ellos; con qué fin han sido llevados del seno de sus hogares? Víctimas de trata de personas, adopciones ilegales y otros fines. Urgen respuestas y acciones radicales para recuperar y defender a los más vulnerables. Urgen acciones decididas de las autoridades para detener y castigar el terrible crimen del tráfico de niños y niñas”. 

Al culminar la Santa Misa, de regreso al Oratorio de la Virgen de la Asunción y Panteón Nacional de los Héroes en una procesión multitudinaria, Mons. Adalberto aprovechó la ocasión para visitar la cripta del Panteón y rendir un homenaje a los héroes de patria, donde también se encuentra la urna de los niños Mártires de Acosta Ñu, entre tanto recordó que en su niñez su escuela llevaba el nombre del General Eduvigis Díaz.

Dejen que los niños vengan a Mí, no se lo impidan, porque de los que son como ellos es el Reino de Dios” Mt. 19, 13ss.

La Batalla de Acosta Ñu

Acosta Ñu fue “una de las más terribles batallas de la historia militar del mundo”, así lo afirmó el periodista brasileño Julio José Chiavenato en su famoso “Genocidio americano: guerra de Paraguay”, un libro publicado hace cuatro décadas que reescribió la historiografía regional.

La Guerra de la Triple Alianza duró de 1865 a 1870, Paraguay enfrentó a los ejércitos aliados de Brasil, Argentina y Uruguay.

Se calcula que en esos 5 años murieron entre 200.000 y 300.000 paraguayos, que entonces equivalían a la mitad de la población del país y de los cuales el 80% eran hombres.

“De un lado estaban los brasileños con 20.000 hombres“, escribió Chiavenato. “Del otro, en el medio de un círculo, los paraguayos con 3.500 soldados de 9 a 15 años, no faltando niños de 6, 7 y 8 años”.

Barbara Potthast, profesora de historia ibérica y latinoamericana en la Universidad de Colonia, Alemania, encontró registros de enrolamientos de niños de 11 años; “No era un ejército profesional al estilo que conocemos hoy. Porque como dicen muchos, era más bien un pueblo en armas”.

 El Conde D’Eu, Gastón de Orleans, yerno de Pedro II, emperador de Brasil, tomó las riendas del ejército imperial con el objetivo de aniquilar al Presidente Solano López y los despojos de su gran ejército.

En palabras de la historiadora alemana, el único punto en común entre los observadores e historiadores de todos los bandos era “el valor y coraje de la lucha de los paraguayos, inclusive los niños soldado”.

Hoy recordamos la valentía de los niños de Acosta Ñu, y pedimos a Nuestra Señora de la Asunción, Patrona del Paraguay por el descanso de cada uno de ellos, por un mejor porvenir para los niños del Paraguay.

Fuentes

  • BBC News Mundo
  • Niños soldados y niñas famélicas en la guerra del Paraguay – Historiadora alemana Barbara Potthast