En una audiencia celebrada ayer, martes 14 de abril de 2026, en el Arzobispado de la Santísima Asunción, el cardenal Adalberto Martínez Flores recibió ayer al senador Basilio Núñez, presidente del Congreso Nacional, y tras abordar varios temas de preocupación planteados por su eminencia, ambas autoridades acordaron propiciar espacios de encuentro y diálogo con los parlamentarios para una mayor colaboración en orden al bien común.
Durante el encuentro el cardenal expresó su preocupación acerca de la situación del sistema de salud pública subrayando la necesidad de mejorar la atención a los enfermos que carecen de medicación y acceso a tratamientos adecuados; y de acompañar al personal de blanco mediante condiciones laborales que favorezcan su salud física y mental.
El arzobispo destacó la necesidad de fortalecer el presupuesto destinado a la salud pública y garantizar una atención digna e integral al pueblo. Valoró el profesionalismo y el esfuerzo de médicos y enfermeras quienes, en su mayoría, se ven afectados por las limitaciones y frustraciones derivadas de las carencias de insumos y medicamentos para brindar una atención de calidad.
En otro orden, ante los conflictos de tierras que afectan a los indígenas, el cardenal expresó al presidente del Congreso la urgencia de garantizarles el territorio como elemento vital de identidad y supervivencia. Propuso que la Comisión de Derechos Humanos del Senado acompañe la situación de los pueblos indígenas.
Destacó la importancia del Plan Nacional de Pueblos Indígenas 2020-2030 como una política pública que articula acciones entre los ministerios y los líderes indígenas, orientada a garantizar condiciones que mejoren la calidad de vida y la protección de la cultura de las comunidades. Pidió asignar mayores recursos para este Plan, y retomar un proceso iniciado el año pasado con el Ministerio del Interior y otros organismos competentes para dar respuestas a este sector de la población.
El cardenal Adalberto Martínez compartió con el senador Núñez la asistencia que la Iglesia brinda, de manera subsidiaria, a través de diversas congregaciones, para acompañar a personas con discapacidad en instituciones como el Pequeño Cottolengo. Mencionó además el albergue El Buen Samaritano, que funciona en el Hospital Nacional de Itauguá, en convenio con el Ministerio de Salud Pública, para cobijar a pacientes dializados.
El arzobispo y el presidente del Congreso acordaron propiciar un intercambio respetuoso y constructivo de ideas que favorezca una mayor colaboración entre las instituciones que representan y promover la cultura del diálogo.