El Cardenal Adalberto Martínez presidió esta mañana una solemne misa en acción de gracias por el primer aniversario de elección del Papa León XIV, y el 22º aniversario de ordenación presbiterial del padre Aldo Bernal Chena, secretario canciller y cura rector de la Catedral Metropolitana de la Santísima Asunción.

Durante la homilía, el Arzobispo de Asunción recordó “aquella histórica fumata blanca que anunció al mundo la elección del Papa León XIV, el cardenal Robert Francis Prevost, como sucesor de Pedro”, de quien resaltó que ha sido elegido por Dios para este tiempo concreto de la Iglesia. “León XIV recibe la misión de animar a la Iglesia en medio de tantas incertidumbres del mundo actual”, dijo.

Valoró del Santo Padre que a lo largo de su ministerio sacerdotal y episcopal demostró “una sensibilidad muy grande hacia los pueblos sufrientes y las periferias humanas”. Resaltó que las visitas misioneras y pastorales a regiones pobres de África dejaron una profunda huella en su vida.  “Allí pudo contemplar tanto el sufrimiento causado por las guerras, el hambre y las injusticias, como también la fe sencilla y esperanzada de comunidades que, aún en medio de la pobreza, conservan la alegría del Evangelio”.

Esas experiencias, dijo, seguramente marcaron su corazón de pastor, porque quien ve de cerca el dolor humano comprende mejor la urgencia de construir paz. En América Latina también aprendió a caminar cerca de la gente sencilla, de los pobres, de los migrantes, de quienes luchan diariamente por sobrevivir.  “Y quizá por eso, desde el inicio de su pontificado, ha insistido tanto en una Iglesia cercana, misericordiosa y comprometida con el sufrimiento de la humanidad”, agregó. 

En alusión al primer aniversario de elección del Papa León XIV, dijo que muchos recuerdan todavía la emoción de aquella tarde en la Plaza de San Pedro (8 de mayo de 2025).  El mundo entero miraba el balcón central de la Basílica Vaticana esperando escuchar las primeras palabras del nuevo Papa. “Y entre sus primeras expresiones estuvieron aquellas insistentes llamadas a la paz, a la reconciliación y a la fraternidad entre los pueblos. Pidió rezar por las naciones heridas por la guerra, por los niños víctimas de la violencia y por las familias destrozadas por el odio y las divisiones”.

De algún modo, expresó Martínez Flores, el Santo Padre retomaba el mismo corazón del Evangelio de hoy: “amar como Cristo nos amó”, porque no puede haber verdadera paz sin amor. No puede haber reconciliación sin perdón. No puede haber fraternidad si seguimos construyendo muros entre nosotros, manifestó el Cardenal.

Pidió que el Señor conceda a León XIV fortaleza, sabiduría y paz interior para conducir a la Iglesia.

En cuanto al 22º aniversario de ordenación presbiteral del cura rector de la Catedral Metropolitana y secretario canciller del Arzobispado, padre Aldo Bernal, el Cardenal resaltó las vocaciones sacerdotales y animó a las familias a apoyarlas.